martes, 29 de abril de 2014

La democrática industria de la muerte - Pressenza

La democrática industria de la muerte - Pressenza

En nuestras “democráticas” sociedades capitalistas, la gran industria contemporánea sigue siendo la industria de la muerte. La industria de la guerra. En el núcleo de  la forma de vida y de las relaciones sociales está la muerte industrial, la muerte como núcleo económico esencial del capitalismo. La gran industria actual, dirigida por la banca y las  grandes corporaciones es la industria armamentística que abarca las comunicaciones, el espionaje, la ciencia, la producción de engendros bélicos cada vez más sofisticados, la legislación que lo ampara y hasta los gobiernos “democráticos-representativos” que le brindan la careta perfecta y el consenso de una masa obligada a producir aquello que esta  industria punta requiere. Química, armamentística, de telecomunicación, siderúrgica, minera, de la construcción, científica o de derivados del metal. He seguido estos días la historia y la producción de algunas empresas  que fabrican productos de metal. Cubiertas, rejas, vallas, alambre, postes, que bien podrían servir para construir viviendas, escuelas, hospitales, granjas. Pero en la Europa “democrática”, estas  industrias fabrican aquello  que en este momento son las que requiere el mercado. Fabrican vallas para “proteger las fronteras” o “vallas de alta seguridad”. De más está decir que estas empresas son legales, tienen grandes instalaciones, diversas sedes, contratan a trabajadores que están condenados a producir aquellos instrumentos que se vuelven o se volverán siempre contra si mismos, sean vallas, armas, cuchillas especiales, bombas de racimo o minas antipersonales. España es uno de los productores más importantes de bombas de racimo, después de que fueran “prohibidas” las minas antipersonales. Lo entrecomillo sólo para aclarar que no se han prohibido sino que han derivado hacia las de racimo, y que se fabrican minas con formas de juguetes, mariposas y flores. El actual ministro de defensa español, Morenés, es uno de los propietarios y accionistas más importantes en estas empresas de la muerte. La costa de Cádiz ha sido cedida a las bases militares americanas, en Rota se han instalado los bombarderos yankis, y desde allí fueron disparados los dos misiles contra Siria que  por suerte fueron interceptados a tiempo por Rusia.

domingo, 27 de abril de 2014

América Latina y la propiedad intelectual en los Tratados de Libre

América Latina y la propiedad intelectual en los Tratados de Libre Comercio - Pressenza

Lejos de perseguir, según la Declaración, una regulación equilibrada de los derechos de PI y recíprocamente ventajosas para ambas partes, “dichos arreglos están motivados por fuertes intereses comerciales y objetivos ajenos al sistema de la protección de la PI”. Si bien estos acuerdos pueden conllevar en su conjunto un paquete equilibrado de concesiones comerciales, lo cierto es que en la mayoría de los casos las disposiciones sobre PI no toman suficientemente en cuenta las condiciones particulares de las partes que los suscriben. La preocupación central del MPI se relaciona con que la constante expansión de la protección y observancia de los derechos de PI conlleva riesgos de conflictos, tanto legales como de política en general, especialmente con otras normas de derecho internacional destinadas a proteger, entre otros objetivos, la salud pública, el medio ambiente, la biodiversidad, la seguridad alimentaria, el acceso al conocimiento y los derechos fundamentales. Al mismo tiempo, dicha extensión dificulta, más que facilita la consecución del objetivo central de la PI de promover la innovación y la creatividad. La experiencia sugiere que los países latinoamericanos que han celebrado TLC han experimentado dificultades para adecuar su marco regulatorio a los rigurosos compromisos que estos acuerdos implican. La Declaración subraya que, en este sentido, los TLC tienden a erosionar el espacio de la política inherente a los acuerdos internacionales, en particular el Acuerdo sobre los ADPIC. Ello implica que los Estados que son parte de estos acuerdos a la hora de acomodar sus sistemas de PI a las particularidades nacionales y de adaptar los mismos a circunstancias cambiantes, se ven particularmente constreñidos debido a los compromisos rigurosos asumidos, lo que “repercute negativamente” en la evolución del sistema multilateral.

sábado, 26 de abril de 2014

Qué hay en la cabeza del “hombre más feliz del mundo”

Qué hay en la cabeza del “hombre más feliz del mundo” - El Mostrador

Es raro oír hablar a Matthieu Ricard. Raro, pero bonito. No por nada termina la charla y decenas de estudiantes extasiados y sonrientes se abalanzan desde las graderías hacia el escenario para fotografiarse con él o compartir una que otra interesante observación. Pero es raro porque estamos hablando de Chile, un país donde históricamente se puja por uno mismo o, a lo sumo, por el grupo familiar o el estrato social que se representa. Es raro porque vivimos en un país donde, pese a las buenas intenciones de tantos Ricard, las farmacias se coluden, la salud y la educación son para unos pocos, y la riqueza de cuatro familias –Luksic, Matte, Paulmann y Angellini– equivale al 20% del PIB. Un país donde las autoridades se jactan de los avances en empleo y economía, pero en los índices de la OCDE sobre la calidad de vida sigue figurando entre los cuatro países con peores resultados.

sábado, 19 de abril de 2014

En Educación Superior: ¿Desde dónde y hacia dónde?

En Educación Superior: ¿Desde dónde y hacia dónde?

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Economistas de la Universidad de Chile
¿Cómo implementar la promesa de gratuidad en educación superior? Una vez sobrepasados los titulares de la discusión, ha comenzado a ponerse sobre la mesa la inmensa gama de complejidades asociadas a la ejecución de una reforma de tamaña magnitud.
Si hacemos el útil ejercicio de mirar cómo se organizan los esquemas definanciamiento público de la educación superior en el mundo, observaremos que, grosso modo, destacan dos modelos de implementación.
Al primero se le llama técnicamente “subsidio a la demanda”, el cual consiste en entregar recursos del Estado asociados a la cantidad de estudiantes que una institución logre matricular y el valor del subsidio, que es fijado por el órgano regulador (como, por ejemplo, nuestro Arancel de Referencia). En un sistema como éste, las instituciones se financian compitiendo por las ayudas estudiantiles (becas y créditos).

martes, 8 de abril de 2014

En Educación Superior: ¿Desde dónde y hacia dónde?

Al primero se le llama técnicamente “subsidio a la demanda”, el cual consiste en entregar recursos del Estado asociados a la cantidad de estudiantes que una institución logre matricular y el valor del subsidio, que es fijado por el órgano regulador (como, por ejemplo, nuestro Arancel de Referencia). En un sistema como éste, las instituciones se financian compitiendo por las ayudas estudiantiles (becas y créditos).
Al segundo modelo se le conoce como “subsidio a la oferta”, que en palabras simples significa que el Estado financia proyectos educativos para que instituciones públicas se encarguen de implementarlos. En dicho esquema puede darse que (i) el subsidio cubre el total del costo de provisión, o (ii) el subsidio cubre parcialmente el costo total, el cual se complementa con un pago por parte del estudiante.
Obviamente, el mundo real tiene distintos grises y matices, lo que se traduce en modelos que son, por lo general, una mixtura de ambos esquemas.

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