viernes, 30 de noviembre de 2012

La Teletón y la salud privada


Al apoyar la Teletón, usted también apoya un modelo de salud privada impuesto en nuestro país en la década de los 80 durante la dictadura militar. La discapacidad es un asunto del Estado y como tal debiera ser abordado a través de un sistema de salud pública, financiado mediante los impuestos, y orientado a brindar atención a todos los ciudadanos, sin discriminación de ningún tipo. La atención a las personas discapacitadas no tendría por qué ser un tema de caridad.

Si el sistema de salud pública en Chile no está en condiciones de ofrecer una salud digna es, justamente, porque la salud se ha convertido en un negocio en manos de entidades privadas, libres de administrar los recursos en función de sus propias lógicas e intereses. En todos los años que lleva la Teletón, jamás ninguno de sus representantes se ha pronunciado en relación a los problemas estructurales que posee el sistema de salud y de pensiones en Chile. Si realmente les preocupara el bienestar de las personas y, especialmente, el de los niños discapacitados, su única preocupación no sería juntar plata y más plata, en una campaña donde todo es publicidad y marketing, sino que abogarían por la instauración de un modelo de salud inclusivo, basado en la solidaridad y en la justicia social.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Peña, los rectores y la estrambótica democracia universitaria

Peña, los rectores y la estrambótica democracia universitaria - El Mostrador

Aunque un rector cualquiera tenga como uno de los principios éticos de su actuar “el principio democrático”, aunque ese rector haya sido electo “democráticamente”, si su universidad aún posee o está regida por estatutos orgánicos antidemocráticos, quiéralo él o no, tarde o temprano el escándalo antidemocrático cubrirá con un manto de desconfianza sus decisiones y prácticas de poder político universitario. No es un tema personal, por lo tanto, es estrictamente un problema de ordenamiento jurídico político, y si me permiten la ampliación de sentido, se trata fundamentalmente de si las universidades se han donado a ellas mismas estatutos orgánicos mediante un proceso de “asamblea constituyente” o no. Como la respuesta es negativa, sucede que nos encontramos en el caso de Chile con universidades que jurídicamente no se rigen por estructuras democráticas profundas, aceptadas y deliberadas por todos los actores que una universidad tiene en su seno.

martes, 27 de noviembre de 2012

Organizaciones de discapacitados afirman: “Ya no es cuestión de empresas de beneficencia”

Organizaciones de discapacitados afirman: “Ya no es cuestión de empresas de beneficencia” - Pressenza

“El Estado chileno no se hace cargo de su deber de garantizar nuestros derechos, a pesar de haber ratificado la Convención de la ONU sobre los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, y promulgado una Ley de Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social. Al contrario, las políticas públicas son insuficientes, y cuando se ejecutan son de carácter asistencialista y paternalista, de manera que en general la respuesta a nuestras necesidades y requerimientos queda librada a una industria benefactora privada, que ha constituido un mercado  en donde las personas pasamos a ser meros objetos de la caridad ajena, quedando relegadas como mercancías de iniciativas empresariales”, indicaron en un comunicado. Para estas organizaciones, esta forma de abordar la discapacidad es coherente con el modelo neoliberal, y las campañas como la Teletón “tienen un efecto nefasto al reproducir un sentido común que nos hace ver como enfermas, incapaces de tomar decisiones de forma autónoma, de desarrollarnos de forma independiente, ligadas al padecimiento y que no aportan al desarrollo de la sociedad, contribuyendo a perpetuar la lástima pública y las actitudes conmiserativas”.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

La Teletón y las ISAPRES


Ya comenzó la campaña de la Teletón. En los primeros años (plena dictadura) las imágenes que se utilizaban para conseguir recursos económicos se basaban en el sufrimiento y la desgracia de las personas y, especialmente, de los niñitos con alguna discapacidad. En cualquier parte de mundo aquella táctica podría entenderse y sentirse como una manipulación horrorosa y como una falta de respeto hacia las personas que necesitan apoyo. Afortunadamente  eso ha cambiado y hoy se trata de sensibilizar a la población destacando valores como el esfuerzo, la capacidad de superación, la solidaridad, etc. Un punto a favor de la Teletón actual.

De todos modos, aún cuando comparto plenamente la intención de ayudar y entregar oportunidades a quienes lo necesitan, nunca he aceptado la forma en que se lleva a cabo esta campaña ni todo aquello que la rodea. Para qué entrar en detalles. Podría escribirse un libro o crearse una película completa (preferentemente, de comedia o de humor) mostrando la patética lucha por aparecer en la pantalla de muchos egos: artistas, animadores y personajes del jet set criollo; o la hipócrita generosidad de las empresas, que desean mostrarse como entidades sensibles cuando todo el mundo conoce su tendencia a la depredación, al abuso y al monopolio del poder y del dinero.

Lo reconozco: jamás he dado ni un solo peso a la Teletón y no experimento ningún tipo de culpa o de remordimiento (y por qué habría de sentirlo). Este año, sin embargo, quisiera que las cosas fueran diferentes. Quisiera colaborar. Sé de personas que se han favorecido, en alguna etapa de sus vidas, de los tratamientos y de la infraestructura que ofrece la Teletón en diferentes partes de Chile. Por ende, hay un beneficio que llega a la gente que lo necesita. Ahora bien, para que este beneficio realmente valga la pena, no puede traer consigo un perjuicio mayor del bien que produce. Si la Teletón funciona como una corporación privada, sin fines de lucro, que sirve para complementar un sistema público de salud que no alcanza a satisfacer los requerimientos de toda la gente, porque los recursos no son suficientes o porque un país como el nuestro tiene prioridades aún más "urgentes", ¡bienvenida y bendita sea la Teletón!. Pero si lo que hace es contribuir a validar y mantener un sistema de salud privado que, entre otras cosas, justifica el lucro de las ISAPRES, desmantelando y deteriorando la salud pública, !fuera la Teletón y don Francisco! ¡Fuera toda la farándula con sus mensajes oportunistas y sin contenido!. Al menos de mi tele y de mi vida. No basta con que la Teletón sea sin fines de lucro. Como corporación privada relacionada con la salud y el bienestar de la gente, también es su problema el abuso que hoy cometen las ISAPRES con los chilenos. Es también su problema las perversas utilidades (más de US$ 66.000 millones) que han obtenido las ISAPRES en lo que va del año 2012, mientras la gran mayoría de los chilenos debe soportar una atención médica precaria y discriminatoria.

En este año 2012, me gustaría colaborar con la Teletón, sin embargo, antes necesito escuchar que alguna de sus voces autorizadas, alguno de sus líderes, se pronuncie respecto al abuso y la falta de humanidad con que funciona hoy en día el sistema de salud en Chile. Considero que es lo menos que se puede pedir. Si realmente su prioridad es ayudar a las personas con discapacidad (y no su negocio particular), deben defender una salud pública digna, de buena calidad para todos y que entregue garantías permanentes, sin diferencias de condición física, económica, social o de edad.

Ojalá se produzca el verdadero "milagro", no el de una pantalla que sólo cuenta millones que nadie sabe exactamente cómo se reparten, sino aquel que tiene que ver con que este mega evento ayude, realmente, a terminar con el maltrato institucionalizado hacia las personas con menos oportunidades y, en especial, hacia los discapacitados.

viernes, 16 de noviembre de 2012

“La elite no quiere hacer reformas políticas porque no quiere que haya reformas económicas”

“La elite no quiere hacer reformas políticas porque no quiere que haya reformas económicas” - El Mostrador

-Yo creo que hay una tensión en la sociedad chilena entre lo que quieren las grandes mayorías, el 99 %, la no elite, y lo que quiere la elite. Hoy día las grandes mayorías quieren salud, educación de buena calidad y accesible, ojalá gratis, que las pensiones sean estables, etc. Es una agenda de lo que quiere la gente. Pero hay un sistema económico donde la elite tiene posiciones dominantes de nichos de negocios, entonces como la salud, la educación, las pensiones son un negocio, hay una tensión en el interés de mantener las cosas como están para continuar con los nichos de negocios rentables, en desmedro de las aspiraciones y demandas de la gran mayoría que no son dueños de esos negocios, pero si necesitan esos servicios.Es una gran tensión que evidenció el movimiento estudiantil a partir del 2011 y es subyacente al modelo chileno.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

“El ministro Longueira se desenmascaró en la Comisión de Pesca”

“El ministro Longueira se desenmascaró en la Comisión de Pesca” - El Mostrador

Entiendo que el trabajo de la comisión ha sido monitoreado directamente por el ministro de Economía, Pablo Longueira, con cuyo nombre se ha bautizado esta polémica iniciativa. -Yo diría que el ministro se desenmascaró. Dijo quién era. Lo dijo en la comisión, y está en acta, y yo no tengo ningún problema en repetir lo que él dijo muchas veces: dijo que si fuera por él, le hubiese otorgado a la pesquería industrial autorización de por vida, por siempre. Y la justificación que dio es que eso garantizaba empleabilidad en el país y que él, como ministro de Economía, hubiese estado feliz si les hubiese podido otorgar las autorizaciones y los permisos ad eternum, por siempre a la pesca industrial. Al escuchar eso y ver que no había movilidad para sugerir nada, ni para llegar a ningún otro acuerdo, y viendo, además, que todo se estaba votando de manera unánime, por sanidad mental decidí retirarme y seguir trabajando en paralelo los temas que voy a pedir analizar en Sala una vez que corresponda.

martes, 13 de noviembre de 2012

Isapres detienen reforma de la industria y le doblan la mano a Mañalich

Isapres detienen reforma de la industria y le doblan la mano a Mañalich - El Mostrador

Por ello, coincide con la lectura de Manuel Inostroza que afirma que es una jugada política del gobierno para dejar morir el proyecto, achacando su fracaso al Parlamento. “Claramente aquí hay un lobby de las Isapres con el objeto de no tener que aprobar un proyecto que las va a perjudicar porque las estimaciones que hace tanto el gobierno como el sector es que con este plan básico unas 500 mil personas se irán al sistema público. Pero en verdad creo que eso no es real. La verdadera razón por la que no quieren modificar esto es porque sus increíblemente altas utilidades sí se verían disminuidas”, asegura la abogada.

Sabat y Brunet: el sombrero, el mago y el conejo

Sabat y Brunet: el sombrero, el mago y el conejo - El Mostrador

En su columna Brunet me intenta corregir en varias cosas (aunque no lo consigue), pero hay algo que menciona de soslayo y sin valentía. Hay algo que está dicho y al mismo tiempo evitado en su escrito. Y eso suele ser una verdad que incomoda. ¿Cuál es? Me acusa de una hipótesis conspirativa, pero no se atreve a mencionarla. Yo la reiteraré, con mayor fuerza para que quede claro. Me refiero a la operación de intereses inmobiliarios en la comuna de Ñuñoa. No lo dice porque nuevamente pretende esconder el conejo. Para que usted se haga una idea, hace unos 8 años Pedro Sabat propuso como proyecto para el Bicentenario de Chile demoler el Estadio Nacional, privatizar el terreno y construir allí un proyecto inmobiliario.  Argumentó Sabat que el estadio tenía fallas en su construcción que lo hacían peligroso (no obstante, resistió el terremoto), que permitiría recaudación de dinero para el fisco (con ese argumento se han privatizado muchas cosas) y que molestaba a los vecinos en los clásicos. Lo más notable es imaginar que los chilenos estaríamos felices de tener un proyecto para nuestros 200 años que se basara en demoler un hito histórico de la capital. Pues bien, que me perdonen, pero esto no es una hipótesis conspirativa, esto es obvio: Sabat no dijo tamaña estupidez porque él sea estúpido. Lo dijo porque en aquel entonces defendió ciertos intereses (los negocios inmobiliarios en su comuna) por sobre otros (la identidad de la comuna, su relevancia nacional).

domingo, 11 de noviembre de 2012

“Vivimos una crisis estructural del capitalismo, y no hay salida dentro de ese marco”

“Vivimos una crisis estructural del capitalismo, y no hay salida dentro de ese marco” - Pressenza

Hablamos de una crisis estructural del sistema. ¿Son inherentes las crisis al capitalismo?

Las crisis cíclicas del capitalismo están estudiadas desde sus orígenes. Hay que recordar la existencia de los ciclos Jutglar (cada 10 años) o los Kondratieff (aproximadamente 25 años de alza y otros 25 de caída). Lo importante es que estos ciclos son manifestaciones que indican una enfermedad crónica del sistema. En el capitalismo se producen periódicamente crisis de sobreacumulación, porque los procesos de producción incorporan cada vez más capital (en forma de maquinaria y tecnología), en detrimento del trabajo humano.En otras palabras, se acumula demasiado capital. Y esto es, en sí, una fuente de obstaculización de la plusvalía. Por eso el desarrollo tecnológico implica grandes contradicciones para el sistema.

¿En qué sentido?

Porque el desarrollo de la tecnología supone que cada vez sea menos necesario el trabajo asalariado. De ahí que en los países con mayor desarrollo tecnológico, se expulse fuerza de trabajo de los procesos productivos. Es decir, aumenta el paro en los países centrales del sistema; pero al mismo tiempo, el capitalista necesita del trabajo asalariado para obtener la plusvalía, y ahí está la contradicción. ¿Qué hace entonces el capital? Aumenta la explotación de la fuerza de trabajo y utiliza, para ello, la fuerza de trabajo migrante; el ejército de reserva mundial, que ha aumentado al incorporarse nuevos países –como la antigua URSS o China- a la órbita capitalista y los procesos de deslocalización.

El despliegue de las nuevas tecnologías no suele citarse como causa de la crisis estructural.

Pero es un factor decisivo. En la primera década de 2000, disminuye en un 7% el trabajo en el proceso productivo por la incorporación de la tecnología; y ello a pesar de que el desarrollo tecnológico lleva frenado deliberadamente desde los años 90 para no obstruir la obtención de la plusvalía. También la tasa de innovación científica aplicada después como tecnología se frena a partir de mediados de la década de los 90.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Guerras del Siglo XXI

Guerras del Siglo XXI - Pressenza

El Software Libre tiene la particularidad de no ser una “caja negra” de lo que solamente conocemos un paquete o un DVD (como es el caso de Windows, Autocad, Office, un juego, el propio antivirus o programas que se utilizan en computadoras de gran parte del país y el mundo) y nada sabemos de cómo funciona: podemos llegar a saber QUE hace pero nunca COMO lo hace. Tampoco tenemos acceso al conocimiento de cómo fue programado ni que cosas hace dicho programa mientras lo estamos utilizando (cualquier programa, un procesador de textos por ejemplo, puede estar revisando todo nuestro disco duro, leyendo archivos o direcciones de correo y eventualmente enviándolos por la red mientras escribimos una carta, sin que logremos percibirlo). El Software Libre incluye, además del binario o programa que ejecutamos (los conocidos archivos .EXE) el código fuente (todo lo que escribieron los programadores para generarlo) y está expresamente permitido leer dicho código, realizar cualquier tipo de investigación o modificación así como compartirlo con o sin las modificaciones, con otros usuarios o instituciones. La creación y utilización por parte del Estado de Software Libre permite saber exactamente y sin ningún lugar a equívocos las funciones que dicho programa ejecuta. Podemos investigar, probar sus vulnerabilidades, modificarlo, corregirlo, compartirlo con otros organismos estatales. ¿Alguien puede imaginar que los sistemas de Defensa Nacional yankies sean manejados por programas creados por terceros a modo de “caja negra”? Toda la maquinaria bélica actual está controlada por computadoras y ellas ejecutando programas: ¿Podemos garantizar la Soberanía Nacional, por ejemplo, en computadoras y programas utilizados por nuestro Ministerio de Defensa, Ministerio del Interior o Banco de la República, si utilizamos programas desarrollados bajo licencias de copyright privativas? ¿Cómo nos defendemos de eventuales ciberataques (sean de “locos sueltos”, de trasnacionales o de ciberejércitos) utilizando programas adquiridos en cajas negras?

Barrapunto

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